Hugo Salvestrini (foto cortesía de Hugo)
Hugo Salvestrini (foto cortesía de Hugo)

Hugo ha sido uno de mis clientes habituales durante varios años y cuando comencé este nuevo blog, fue una de las primeras personas a quienes hablé al respecto. ¿Por qué? Debido a su evidente pasión por comunicar al mundo respecto del vino chileno y a su abierta manera de pensar ante nuevas ideas e iniciativas.

Cuando Hugo trabajaba en Viña Ventisquero, se le ocurrió el ambicioso plan de posicionar a la viña en las cartas de vinos de los cinco mejores restaurantes del mundo, según el ranking 2012 de la publicación británica «Restaurant Magazine«. Su estrategia se basó en contactar a los chefs de cada restaurante y ofrecerles un viaje a Chile. Sus colegas pensaron que estaba loco, pero Hugo fue persistente y logró su objetivo.

«Debes creer en tí mismo», dice. «Osar ser diferente». Tras graduarse como Ingeniero Agronomo con especialización en Enología, Hugo obtuvo su primer trabajo en Chateau Mouton Rothschild, en Burdeos. «Logré ese puesto porque fui lo suficientemente atrevido como para ir y presentarme en el stand de esa viña, durante un evento,» dice.

Al día de hoy su carrera se encuentra llena de atrevimientos como ese, incluyendo tomarse dos años para hacer un MBA en Burdeos.  «El curso era en inglés», ríe, «así que fue algo complicado al principio, pero lo logré.» Tras ese curso, volvió a Chile y se involucró con el área comercial del rubro, primero en Viña Undurraga y luego en Ventisquero.

El viñedo en Talinay: un paisaje excepcional (foto cortesía de Viña Tabalí)
El viñedo en Talinay: un paisaje excepcional (foto cortesía de Viña Tabalí)

A principios de este año, Hugo comenzó a trabajar en Viña Tabalí, a cargo de las ventas en Chile y Latinoamérica. Su pasión para su nuevo trabajo es evidente. La viña es pequeña y produce vinos de alta gama en una de las regiones vitivinícolas más nortinas del país: Limarí, una zona muy conocida por la producción de Pisco. Tabalí tiene viñedos en tres áreas.

Talinay, a sólo 12 kilómetros de la costa, cerca de la Reserva Nacional Fray Jorge, disfruta de un clima más frío que el resto del valle, debido a las brisas costeras y neblinas matinales. Sus suelos muestran un alto nivel de roca calcárea, algo poco frecuente en Chile. Estas condiciones favorecen la producción de vinos concentrados, de alta acidez natural y gran elegancia.  Estos vinos han despertado interés internacional, como lo demuestra la edición de 2015 de Decanter, en la que se incluyó el Talinay Chardonnay 2013 en la lista de los mejores Chardonnay del mundo fuera de Borgoña.

La neblina matinal hace una gran diferencia en estos viñedos. (Foto cortesía de Viña Tabalí).
La neblina matinal hace una gran diferencia en estos viñedos. (Foto cortesía de Viña Tabalí).

El viñedo de Tabalí se encuentra cerca del Valle del Encanto, un lugar protegido dada la existencia de petroglifos y otros rastros de la cultura indígena El Molle que se han encontrado allí.  Esta es la zona media de Limarí, entre la costa y las montañas, y sus suelos son arcillas y caliza.  Hay muy poca lluvia, lo que hace imprescindible la irrigación; este invierno fue una bendición pues llovió lo suficiente como para llenar las reservas de agua. Aquí Tabalí concentra su producción de vinos tintos Syrah, Carménère y su vino ícono Payen, así como los blancos de sus líneas Reserva y Reserva Especial.

El tercer viñedo, Río Hurtado, se localiza en las montañas de Los Andes, a una altura de 1 850 m.s.n.m., y es dónde Tabalí produce un Malbec llamado Roca Madre.

Hugo Salvestrini: "Es importante divertirse, disfrutar la vida". (Foto cortesía de Hugo)
Hugo Salvestrini: «Es importante divertirse, disfrutar la vida». (Foto cortesía de Hugo)

Con todo lo apasionado que es con su trabajo y por compartir su conocimiento – enseña en los cursos de la Wine and Spirits Education Trust (WSET) en Santiago – Hugo es el primero en admitir que hay más en la vida que sólo esto. «Es importante divertirse, disfrutar la vida e intentar cosas nuevas.»  Le gusta viajar y probar vinos de otros países.

Le pregunto por los tres últimos vinos que ha disfrutado recientemente.  Sus elecciones también nos habla de él:

Antisynthesis de Sophenia, Argentina. Es un ensamblaje de uvas de un viñedo donde crecen, mezcladas, vides de Malbec y Cabernet Sauvignon, así que las uvas se cosechan y fermentan en conjunto. A Hugo le gustó la idea de «Antisynthesis» siendo un vino menos ordenado que el vino elegante producido por la misma viña con el nombre «Synthesis».

Tara Chardonnay, uno de los vinos naturales y de producción muy limitada de Viña Ventisquero en el Desierto de Atacama.

Pure Carmenère de Château le Geai, una viña orgánica de Burdeos que utiliza caballos en el proceso de producción y rompe los esquemas bordeleses con sus vinos monovarietales.

¿Qué más puedes esperar de alguien atraído siempre por lo osado y diferente?

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